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Revista Cosmocápsula entra en receso indefinido

13 Jun

Portada RevistaLectores, escritores, amigos

Desde hace varias semanas, Revista Cosmocápsula ha entrado en inactividad. Varios seguidores han preguntado por el estado de la revista y me apena informar a toda la comunidad amante de la ciencia ficción que Cosmocápsula suspende toda su actividad editorial de manera indefinida. Esto es, no publicaremos más números de la revista, reseñas u otros contenidos que sean sujeto de proceso editorial. La página web continuará existiendo y publicaremos solamente noticias y novedades de libros y revistas.

Estamos trabajando para terminar de publicar aquellos textos y material de podcast que alcanzamos a remitir al comité editorial. Aquellos textos recibidos que no fueron enviados al comité editorial, no serán publicados. Esperamos que los autores nos disculpen y que puedan dar luz a sus escritos en otras publicaciones.

La suspensión de actividad de la revista se debe, por una parte, a que cambios a nivel personal en el equipo han limitado demasiado el tiempo que podemos dedicar a la publicación.

No descartamos volver en el futuro, en cuyo caso corresponderá reevaluarnos y reestructurarnos completamente, ser una publicación nueva bajo el mismo nombre.

 

Gracias

David Pérez Marulanda

Editor

Dicarquismo O Si La Razón Fuera Gobierno". Reseña – Juan David Hernández N.

18 Abr

Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016. Libros de ciencia ficción.

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Dicarquismo O Si La Razón Fuera Gobierno.  Reseña.

Juan David Hernández N.


1

12 dicarquismoEn 1951, tres años después del Bogotazo, se publica en Colombia Dicarquismo o si la Razón Fuera Gobierno del médico y ensayista Roberto Restrepo. La novela es relatada por un curioso narrador, quizá analista político, donde nos cuenta un viaje que realizó por varias semanas a un país llamado Dicarquia para tomar notas sobre el sistema político mediante el cual está dirigido el país, siendo Dicarquía uno de los mayores ejemplos a nivel mundial en cuanto a sistemas políticos. El doctor Restrepo dice en el prólogo “No es Dicarquia una isla. Es un país extenso, en el corazón de un continente, limítrofe con naciones de distinta índole y civilización, de las que hubiera podido recibir un acopio mayor de vicios que de virtudes.” El visitante es guiado por Darmavi, ciudadano dicarqués, que a pesar de su corta edad fue partícipe como joven rebelde al lado de otros apóstoles que buscaban hacer una revolución en su país para lograr un cambio político utilizando solamente las armas de la razón y la pulcritud de sus ambiciones, convirtiendo a Dicarquia en ejemplo de nación de entre todas las naciones en cuanto a su organización política. Hijo de un prestigioso político, motivo por el cual Darmavi no tiene ningún tipo de vienes ni de riqueza, pues en Dicarquia cuando alguien decide tomar como profesión la política debe dejar de lado todos sus bienes y riquezas con el fin de no manchar su campaña con este tipo de corruptores como lo es el dinero. Mientras el narrador conoce Dicarquia al lado de Darmavi, se va dando cuenta de las innumerables bondades que trae ser ciudadano de ese país. Dice el dicarqués a su visitante mientras lo recibe “De nadie se desconfía acá, porque si quien entra es hombre de bien nos enseñará a serlo, y si no lo es aprenderá a vivir como la razón manda.” (Pág. 17) Y esto es porque en Dicarquia se gobierna con la razón y gobernar con la razón, como nos lo demostrará el Doctor Restrepo, es quizá el mayor bien para los hombres.

El narrador queda sorprendido ante tal organización, ante la manera en cómo están organizados las tres ramas del poder público, ante la manera en cómo se concibe la democracia, ante la manera en cómo por medio de la educación se pretende evitar la delincuencia, ante la manera en cómo hay igualdad de castigos para los ciudadanos sin importar el poderío político o social que éstos tengan, ante el sistema penal, ante el sistema organizacional de toda la sociedad dicarqueza. La sorpresa no es exagerada, pues el modelo político en aquel país es de una ejemplaridad que más bien parece el establecimiento de algún tipo de contrato social pero sin soberano ni nada que perturbe la libertad ni la felicidad de los ciudadanos. Dicarquía puede ser perfectamente esa imagen narcisista de la cual todos y cada uno nos podemos enamorar, esa imagen que deseamos pero donde su belleza no está más que alterada por la magnificencia del escritor, pues al visitante remontarse a su realidad, a ser el paralelo con aquel país, se da cuenta que el suyo no es el paraíso como el de la imagen, no es como es Dicarquia.

Antes de la revolución, cuenta Darmavi, en Dicarquia todo era fruto de la ignorancia, la hipocresía, la mala fe y las intrigas bajas. Todo el dinamismo, toda la actividad del Estado y del individuo con relación a ideas de gobierno se basaban en las explosiones pasionales de hombres impulsivos y secretarios a quienes se debe el nombre de políticos, que por las calles y veredas explotaban la ajena credulidad y sembraban el odio entre hermanos. Tenían la audacia por guía, el cinismo por escudero, la hipocresía por señora, y por compañera de acción la fantasía. Pero luego de la reacción de los jóvenes rebeldes ante tan sucia manera de gobernar y de concebir el estado, vino el cambio, la transformación a un país donde reina la tranquilidad y en donde la única aspiración ciudadana es el trabajo que ayude a engrandecer la patria. Solo por mencionar algunos aspectos diré que en Dicarquia solo hay una fiesta patria, un día de fiesta nacional, y no referente a alguna victoria del pasado sino referente al día en el cual se paga el único impuesto del país, todos salen orgullosamente a celebrar por las calles portando un escudo rojo que los identifica como aquel que ya cumplió con el deber de pagar el impuesto, y aquel que no lo tenga será objeto de vergüenza. Se considera el ocio como la génesis de los demás delitos; a diferencia de los otros países donde los ciudadanos esperan todo del Estado, en Dicarquia el Estado brinda los medios para que el individuo pueda por sí mismo alcanzar sus aspiraciones pero gracias a su propio trabajo. Y así, son muchos los aspectos que encontramos en Dicarquia o si la razón fuera gobierno, como anhelo a alcanzar para el gobierno de nuestro propio país.

Al momento de pensar la manera en cómo comenzar a escribir de forma adecuada una correcta y completa presentación de la novela, me encuentro que primero debo ubicarla dentro de algún de los sub-géneros literarios de la novela. Dicarquismo o si la razón fuera gobierno, goza de ser utópica en la medida en que cumple con las tres funciones vitales de toda utopía2:

  1. Denuncia. El utopismo debe criticar al mundo real, debe hacer tomar conciencia de los acontecimientos políticos sucedidos en el momento. Esto lo logra R. Restrepo casi que a lo largo de toda su obra criticando el gobierno colombiano de aquel entonces, es más, no solo critica sino que crea otro: el gobierno de Dicarquia, mediante el cual hace tomar conciencia a sus lectores de las condiciones políticas del momento, del papel que debe jugar un verdadero gobierno y los gobernantes de un país, de las funciones de todas y cada una de las personas como ciudadanos de un Estado.

  2. Análisis. Este segundo punto se vincula fuertemente al primero, pues para poder generar una crítica política o de gobierno, se hace necesario que quien la realice (en este caso Restrepo) haya hecho un análisis de las condiciones políticas y de las deficiencias públicas en las que se encuentre el país. Análisis del cual el Doctor Restrepo no estaba desvinculado, pues para entonces ya llevaba diversos libros publicados en los cuales se encuentran La Revolución de las Ratas y ¿Degenera la raza? En los cuales podemos encontrar esa fuerte crítica a la política y al modo de gobierno del momento.

  3. Incentivo. Un utopismo, además de resaltar las limitaciones de una sociedad, también debe –dice Estrella López- mostrar otras formas y modos de vida. La forma de vida en Dicarquia, es la otra cara de la moneda que muestra el autor para poder plasmar la realidad y las miserias políticas que vive a diario.

 

Luego de haber fundamentado Dicarquismo o si la razón fuera gobierno en las tres funciones de todo utopismo, por mi parte agrego una cuarta función, o mejor, pongo dos elementos que deben convivir a la par en toda utopía con el fin de darle fuerza a la novela como utópica. Libertad y felicidad. Fueron estos dos elementos los que me permitieron, en gran medida, identificar la obra como una utopía y no como una distopía, pues en esta última se sacrifica la libertad individual de las personas con el fin de obtener una felicidad en general; 1984, por poner un ejemplo, es una obra donde se ve claramente el elemento constante de las prohibiciones para los ciudadanos: solo pronuncia estas palabras, no pienses en esto, no hagas esto, no tengas sexo, etc. Por su parte, en la obra de Restrepo tanto la felicidad como la libertad individual van de la mano, los ciudadanos deben cumplir con el deber fundamental de pagar un solo impuesto anual, el pago del mismo impuesto les llena de orgullo a todos y cada uno de ellos, no se les prohíbe decir alguna cosa que, aunque afecte al gobierno, sea verdadera, pues la verdad también debe primar en Dicarquia. Son también libres de elegir la religión que esté acorde con sus convicciones, la prensa es libre de divulgar cualquier información, siempre y cuando ésta sea verídica, el político revierte su papel al de nuestros gobiernos actuales, etc.

En el capítulo XV de la obra, luego de que ambos personajes sostienen un diálogo acerca de la eutanasia y la pena capital argumentando los motivos por los cuales son permisibles en Dicarquia, pasan al tema de la prostitución donde Darmavi dice al respecto: “En Dicarquia no se tolera la prostitución, o en otras palabras, las relaciones sexuales fuera del matrimonio son delito.” (Pág. 69) Esta parte de la obra, aunque nimia, es a mi parecer lo que refleja la parte mínima en alto grado de lo que tiene de distópica, aunque bien puede ser utópica para otros, como los conservadores, por ejemplo. Entiendo acá el término de distopía como una deformación negativa de la realidad, casi que una pesadilla, o como otros prefieren llamarla, una utopía negativa. Para mal de muchos de nosotros en Dicarquia se han abolido los prostíbulos y para tener sexo se hará necesario casarnos. Más adelante continúa Darmavi diciendo “El amor libre genera un alto porcentaje de los delitos” (Pág. 69) pues bueno, me encanta en amor libre y esperemos que ésta parte se quede solo en eso, en una utopía negativa, de lo contrario estaré condenado.

El último punto que trataré será el penúltimo capítulo, pues éste me parece que se aleja de la totalidad de la obra pero que deja ver de manera muy clara el pensamiento filosófico-político del Doctor Restrepo. Allí se habla de las relaciones exteriores de Dicarquia con otros países, de la eliminación de los cónsules y los diplomáticos pero también se habla de la paz y la guerra. Es evidente la paz interna en Dicarquia gracias a que goza de un excelente gobierno de la mano de unos buenos ciudadanos, también hay paz externa pero paz impuesta por Dicarquia, y es una paz impuesta no por medio del dialogo sino por medio de la fuerza bruta y del ejército. Así como en Dicarquia hay paz, también debe haber guerra, guerra externa para imponer la paz, guerra que permite la invasión de otros pueblos y países “Los pueblos débiles –dice Darmavi–, que no pueden resistir la lucha y sobrevivir a ella, son una antítesis biológica. Solo merecen la existencia los organismos fuertes…” (Pág. 184) Restrepo entiende que el estado de naturaleza del hombre es un estado de guerra, y es un estado de guerra porque la guerra conlleva poder, toma el estado de naturaleza hobbesiano y lo divulga por medio de Darmavi:

Un solo concepto ha levantado al hombre: el poder, con su aliado inseparable, la lucha. Y quien dice poder dirá Dios, supremo poder temerario de todos los pueblos; dirá religión, su síntesis, y dirá guerra. Pueblos sin religión y sin guerra no han tenido artes ni historia ni podrán tenerlas.3(Pág. 188)

Al momento de abordar una obra, cual quiera que sea, la abordamos porque tiene alguna vigencia para nosotros, alguna vigencia para la época actual, no en vano se sigue estudiando a los antiguos. Ésta obra en especial fue publicada por la editorial Zapata. Don Arturo zapata, dice Carlos Enrique Ruiz, fue un hombre de espíritu liberal, espíritu que a mi parecer confluía con el del Doctor Restrepo, espíritu de crítica fuerte y contundente que goza aún de relevancia para nuestra época, para nuestro gobierno. No creo más propicia respuesta a la vigencia actual de ésta obra que el poema de Eduardo Galeano titulado Utopía.

Ella está en el horizonte. 
Me acerco dos pasos, 
ella se aleja dos pasos más. 
Camino diez pasos 
y el horizonte se corre 
diez pasos más allá. 
Por mucho que yo camine 
nunca la voy a alcanzar. 
¿Para qué sirve la utopía? 
Sirve para eso: 
para caminar.

1 Roberto L. Restreto, Dicarquismo o si la Razón Fuera Gobierno. Casa y Talleres Gráficos Arturo Zapata, Segunda edición. Manizales, Colombia 1951

2Éstas tres funciones son propuestas por Estrella López en su artículo Distopía: otro final de la Utopía

3 Roberto L. Restreto, Dicarquismo o si la Razón Fuera Gobierno. Casa y Talleres Gráficos Arturo Zapata, Segunda edición. Manizales, Colombia 1951

 


Juan David Hernández N. Estudiante del pregrado de Filosofía y Letras de la Universidad de Caladas. Participante como estudiante desde Agosto del 2013 a la fecha, en el semillero EL ORNNITORRINCO vinculado al grupo de investigación de la Universidad de Caldas TÁNTALO, el cual se encuentra dirigido por el profesor Pablo R. Arango. Ha participado activamente en la producción del programa de radio La balsa de la medusa, programa Dirigido por Pablo R. Arando y realizado por estudiantes de filosofía de la Universidad de caldas, algunos de los programas en los que ha participado Juan David se pueden oír en los siguientes vínculos: i) una entrevista a la escritora colombiana Piedad Bonett: http://www.lapenultimaverdad.com/radio/108; ii) un programa sobre Julio Cortázar http://www.lapenultimaverdad.com/radio/67 También escribió un artículo sobre la figura de Salvador Dalí, que fue publicado en la página web del proyecto Laboratorio de comunicaciones de la Universidad de Caldas, el cual puede leerse en el siguiente vínculo: http://www.lapenultimaverdad.com/articulo/55

Actualmente hace parte de la dirección y realización del programa de radio Los Argonautas, los cuales pueden escucharse en el siguiente vínculo http://www.lapenultimaverdad.com/argonautas


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Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016

Nuevo lanzamiento: Revista Cosmocápsula número 17

16 Abr

Portada RevistaCosmocápsula, revista de ciencia ficción en español, lanza su número 17 con cuentos, poesía y cómic de los mejores escritores del género en iberoamérica.

Adquiérala ahora en Lektu.com: Revista Cosmocápsula número 17

Contenidos

Editorial: Los exoplanetas de ciencia ficción – Dixon acosta

Los exoplanetas de ficción

El infierno verde – Ricardo Giraldez

La Nebulosa – Francisco García-Luengo Manchado

Reversión – Victor Eduardo Alvarado Torres

Bésame Muerte! – Diana Stephani Muñoz Ramos

Abiogénesis – Carlos Andrés Ortiz Aguas

La Máquina Inútil – Antonio Sancho Villar

Escaleras – Luciana Binolfi

Del Caos a la Partícula – Luisina Milone

Crónica del viaje de H. G. Wells desde Bogotá al País de los Ciegos – Dixon Acosta Medellín

A través del agujero – Cristóbal Cabrera

El espantapájaros y el vagabundo – Julio César Gómez Bahamón

Nueva antología: "Alrededor del mundo en más de 80 cuentos de ciencia ficción"

9 Mar

imagenRecientemente se publicó la antología Alrededor del mundo en más de 80 cuentos de ciencia ficción (Around the World in more than 80 SF – Stories) gracias al trabajo del editor Erik Schreiber y la traductora Pia Oberacker-Pilick a través de la editorial Saphir im Stahl

En Alrededor del mundo en más de 80 cuentos de ciencia ficción aparecen más de 80 autores cuyas historias figuran en sus idiomas originales y algunos de ellos se encuentran traducidos al inglés. Por supuesto, entre los contenidos contamos con un gran número de textos en español de autores hispanoamericanos.

El libro puede descargarse de manera gratuita haciendo click en el enlace Around the World in more than 80 SF – Stories.

Posteriormente se publicará una versión impresa con todos los textos traducidos al alemán.

Via Patricia K Olivera

Un viaje por todas las películas ganadoras del Premio Óscar por mejores efectos especiales

21 Feb

Tenemos una compilación de las películas que han ganado el Premio Óscar a mejores efectos especiales durante toda la historia de los premios de la academia. Como es de esperarse, gran parte de ellas son películas de ciencia ficción.

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Siempre he pensado que el Premio de la Academia a los Efectos Visuales es uno de los más importantes que hay. Después de todo, es el dominio de la tecnología y su acercamiento al cine lo que hace que la fantasía se torne en realidad visual.

Fuente: Take A Trip Through Cinematic History With Every Special Effects Oscar Winner

Audioreseña: La naranja mecánica, de Anthony Burguess

17 Feb

alaaventura089Encontramos en el podcast A la Aventura una interesante reseña del clásico de la literatura de ciencia ficción La Naranja Mecánica, de Anthony Burguess. Para quienes sólo conocen la adaptación al cine, esta es una buena forma de conocer sus contrastes con la pieza literaria y motivarse a leerla.

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Fuente: A la aventura – Libros y lectura : 89: La naranja mecanica

Tríptico de mini cuentos, por Marié Rojas Tamayo

1 Feb

Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016. Cuento de ciencia ficción.

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Tríptico de mini cuentos

Marié Rojas Tamayo


Ilustración: Génesis en Proa. Ray Respall Rojas

Ilustración: Génesis en Proa. Ray Respall Rojas

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EL VIAJE

Un salto, era todo lo que requería. No pensaba divulgar su descubrimiento, eran impensables las consecuencias de un mal uso. Quería probar(se) la falsedad de la paradoja del viaje en el tiempo. No importaba cuánto se alterara el pasado, el presente que conocía el viajero permanecería intacto. Él existía, rodeado de fotos, recuerdos que estarían esperándolo a su regreso. Para no trasladar un objeto anacrónico, eligió un sitio que actuaría como portal, donde tendría que volver a pararse a la hora designada para el regreso. Saltó a un año anterior a su concepción y, cuando fue a asesinar a su padre, fue abatido por un disparo de su abuelo. Mientras la sangre manaba incontenible, llevándose la posibilidad de regreso a un futuro donde la ciencia pudo haberlo salvado, supo a quién pertenecía aquel cráneo que servía de pisapapeles en la biblioteca, con la inscripción: “Fui lo que eres, serás lo que soy”.

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LA PÍLDORA

Había aceptado servir de cobaya para la prueba de un nuevo medicamento, potenciador de las conexiones cerebrales, solo tenía que llevarse las píldoras –en paquetes de diez- a casa y tomar una con el desayuno. Le dijeron que marcaría el paso decisivo del homo sapiens al homo superioris –y le dio lo mismo, con tal que cubrieran las deudas de su hipoteca con el pago, él era más bien el clásico homo fracasado-. Una semana después de iniciado el experimento, lo citaron para una reunión a la cual faltó porque llevó a su gato al veterinario. Al día siguiente vio en el noticiero que el hospital había sido víctima de un atentado, una explosión que borró hasta sus cimientos… Su cerebro actuó como un súper ordenador, capaz de enlazar en fracciones de segundo lo visto, olido, escuchado, probado… de crear nuevas conexiones, analizar probabilidades y generar soluciones, incluso de replicar la fórmula. Tomó a su gato y desapareció sin dejar rastros. Al cabo de doce meses, el mundo se sorprendió ante una explosión editorial: seis escritores que preferían permanecer alejados de la prensa y las cámaras habían acaparado con sus obras el mercado literario. No eran un grupo, sino una coincidencia, pues cada uno escribía en un idioma, estilo y género diferente. De haberse sumado sus dividendos, darían una de las fortunas más jugosas del planeta.

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DECEPCIÓN

De nuevo se había colado en la casa de enfrente. La invadieron los celos. No importaba qué intentara hacer para atraer su atención, había llenado el balcón de señales, dejado una luz encendida, las ventanas y la puerta abierta, ya no sabía qué probar… ¿Qué tendría aquella zorra que ella no poseyera? Miró alejarse la nave. Cada noche la otra era abducida mientras ella se limitaba a ser ese testigo en quien nadie cree y que prefiere callar. Y la muy imbécil de la vecina estaba tan atiborrada de somníferos que ni siquiera se enteraba.

 


Marié Rojas Tamayo. La Habana, 23 de mayo de 1963. Licenciada en Economía del Comercio Exterior. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Libros publicados: Tonos de Verde; Adoptando a Mini, Fundación Drac, Mallorca. De príncipes y princesas, El Far, Mallorca. Cinco minutos a solas con las musas; La luna cómplice; Viaje a los astros; Locuras temporales; Algoritmos y ciudades; Incerteza cuántica; El vuelo del pez; Inventiva Social, Argentina. En busca de una historia, Mundo Imaginario, Andrómeda, España. Villa Beatriz; El día que no salió el sol; Laurel y Orégano, Editora Abril. El mundo al revés, Gente Nueva. Algunos premios obtenidos en España: Mención de Honor Premio Lazarillo de Tormes, OEPLI, 2009. Premio Ana María Matute 2008. Novela Finalista de Ciencia Ficción Andrómeda 2008. XIX Concurso de Cuentos Antonio Segado del Olmo, Universidad de Mazarrón. Todos somos diferentes, Fundación de Derechos Civiles y Asamblea Juvenil. Historias de Vida, Ayuntamiento de Constantí. Ron y Miel, Ediciones Comala. Premios y menciones en Cuba, Venezuela, México, Argentina, Brasil, Costa Rica, Uruguay, Colombia. Publicada en más de 60 antologías. Dirigió la revista Dos islas, dos mares. Miembro de la Red Mundial de Escritores, REMES.


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Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016

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"Hacia la Arcadia" por Lilia Hernández Vergara

25 Ene

Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016. Cuento de ciencia ficción.

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Hacia la Arcadia

Lilia Hernández Vergara


Cuento de ciencia ficción hacia la ArcadaEs curioso este deseo de recuperar el tiempo pasado, pensaba –hace un tiempo sólo meditaba, ya no hablaba, un silbido nasal aparecía entre palabra y palabra y no me atrevía a pronunciar nada–, entretanto conducía por la sima de la cordillera hacia arriba, por un angosto pasadizo. Lo cierto es que no era un intento científico; sino más bien una pregunta intuitiva e intrigante que me surgía hace algún tiempo, acerca de si la humanidad –mamíferos que se diferencian de los demás primates por tener pies y manos bien diferenciados– fue siempre igual.

En tanto la naturaleza apenas daba muestras de su descontento, empezaba a llover y sabía que cada gota podía ser fruto de nuestra irracionalidad. En qué momento despertó la Tierra, nuestra casa. Cuando dejó de sentir aquella atracción con la energía solar, dejó también de ser sustanciosa sólo por falta de energías calóricas; en ese momento tal vez comenzó a alimentarse de descargas histéricas y sentimentales de animales y seres que obran como autómatas –dicen llamarse humanos, pero en realidad son mediadores o mediatores entre el bien y el mal– y así, aquel dio inicio a su evolución hacia la adquisición de poder. Entonces se desataron grandes epidemias imperialistas, (quién iba a imaginar que descubrimientos que vieron luz sólo por una benéfica finalidad se desatarían en contra de los antropoides, con cráneo voluminoso, gran desarrollo mental y facultad de hablar. ¿Sabrían los esposos Curie que el polonio o la radiación –que tanto bien haría para combatir el cáncer–, serían la fuente de energía nuclear y de la bomba atómica o, en qué manos pararían?)

Bajo un puente consumado en lágrimas. Suenan sirenas en el aire y como joven voluntario con sólo un ideal en la mente, por la raza inmejorable y la poli-religión, me levanté lidiando con posturas xenófobas. En nombre de Dios, peleé en la cruenta guerra y aprisa apreté el detonador. Veinte, diez, miles de imágenes me asaltaban. Niños llorando, mujeres usurpadas por sus amantes, mis ojos nublados, desorbitados por los gases. Y fui quedando ciego bajo el holocausto, luego lejana vislumbraba la luz que alimentaba mi espíritu.

Llovía torrencialmente, llevaba la calefacción encendida para que no se empañara el vidrio y me quité el gabán. De tiempo en tiempo, miraba mi rostro en el retrovisor; hace unos días que –extrañamente– mis cabellos se habían emblanquecido y mi barba crecía blanquecina. Ya iba en la segunda galería subiendo hacia la sierra y la inquietud me carcomía el alma. En qué momento el género humano comenzó a evolucionar para mostrarnos la fuerza del progreso, ¿cuál sería mi siguiente misión? Iría a Egipto a buscar un nuevo hallazgo, un aerolito que despertara la polémica de la potencial vida fuera de este planeta –¿existente desde cuándo?–. Peregrino en mi terruño me sentía. Ya no podía seguir en vehículo; los montes me cerraban el viaje.

Buscaré refugio hasta que termine la tormenta y seguiré mi rumbo a pie, ese es mi destino –me decía a mí mismo. Vi un resplandor a lo lejos y me dirigí hacia él. Pero éste se alejaba cada vez que me acercaba.

Y tarde, mal y en vano, seguía caminando y aunque trataba de seguir la ruta que me indicaba aquel faro, el roquerío que me rodeaba y la tempestad desconocían mis huellas. Comencé a correr y me detuve agitado, con la respiración entrecortada por esos molestos silbidos nasales que empezaban a ser más constantes, como si necesitara balitar a los cuatro vientos lo que sentía. Sabía que allá abajo la tierra se defendía del progreso. Aquellas primeras apariciones de una posible manifestación de crecimiento, desarrollo o reproducción en el exterior de ella; hicieron que el benefactor de los animales saciara su incertidumbre.

Después que terminó la guerra, me seleccionaron y conforme con años de prueba, era el elegido junto a otros dos compañeros para viajar a la Luna. La posibilidad de encontrar vestigios de actividad orgánica aparte de la infinidad viviente de nuestro sólido territorio –esa probabilidad ha existido desde que Andrómeda o Messier hicieran patente que no éramos la única nebulosa o galaxia en el Universo– quizá esta incertidumbre embargó al común de los mortales, a partir de que Schuwarzschild o Hawking teorizaran “los agujeros de gusano” (la verdad desde siempre), acaso pensando en lo que sucedería –si destruimos ésta, viviremos en aquel cuerpo celeste– claro está, sólo los escogidos. Prontamente, los científicos han investigado la forma de conocer la genética humana que les permita crear un ente puro, conservando y protegiendo este espécimen; pretexto para acreditar –en el más remoto de los supuestos– que es el más inteligente.

Buscaba un alienígena que me dijera cómo preservar la “aparente especie”. Suspendido en el espacio, sin gravitaciones, indagaba incesante. Me hubiera quedado allá de no ser porque debía cumplir una misión internacional. Y lo encontré, era un ser enjuto por el hambre, con ojeras por el cansancio, que me atisbaba con desprecio por el vidrio del casco que en la absoluta oscuridad se volvía un espejo. Sin embargo; volví con las muestras de la probabilidad; posibilidades siempre hay y por qué no si están en todas partes.

Este trozo de roca que se desprendió de la tierra, hija de poetas y profetas, no me aconsejaba ni guiaba como otras veces. Oculta la Luna, también se defendía de nosotros. Era otro destello el que perseguía y con un Hacha iba surcando el camino oscuro, pero la niebla no me permitía avanzar y el viento torrentoso arreciaba vigoroso. De pronto, ágil como el viento, embestí la pira con la testa, me toqué la cabeza por si me había dañado y noté que me crecían dos protuberancias que la hacían más fuerte, tantas veces arremetí que caí abruptamente al suelo, exhausto, mirando hacia arriba, pendían copos de la nevisca que en seguida se deslizaban por mi rostro. Al día siguiente desperté, sepultado en cristales de nieve –sabía que era otro día no por un haz de sol; sino sólo por mi intuición– me levanté, encogido por el frío.

Examinaba fuera de mí una respuesta que tendría sólo con analizar aquel desestatismo colectivo y acelerado en que vivíamos, aquel que llamamos progreso y que sólo producía desequilibrio en la capa de ozono. Nuestro agónico mantillo se remecía, protegiéndose de genes nuevos y externos que venían a prolongarnos. Tremere. Y cada placa en movimiento temblaba y rilaba cada partícula nuestra. Parado en el risco, veía como caían rocas con el temblor. Ecuánime. Observé mis pies, tenía patas de macho cabrío. No me molestó –puedo escalar mejor – meditaba y rumiabaa y esto me alentó a seguir mi búsqueda circular. Cabriolando subía, sabiendo que abajo la tierra se resolvía contra cada creatura suya hasta volverla un estiércol color ocre, podía oler el hedor ardiente –percibía olores nuevos como el de mi celo o el de la hierba mojada– y podía sentir los gemidos de algún espécimen evolutivo.

No era un exterminio; más bien se trataba de un dictamen colectivo. Sí, porque el Homo sapiens sentenció que utilizando los avances científicos podía superar todos sus déficit y, llegar al cenit del proceso. Desde ahí, casi en la cima de la cordillera podía veer el polvo suspendido. Tal vez estábamos estabilizados. Corría cada vez más rápido –para no perpetuarme con aquella especie abandonada– como Fauno subía en forma circular hacia la cumbre blanca… blanca…

Antes de entrar en aquella clara sala, debíamos quedar libres de gérmenes y colocarnos unos trajes antisépticos. Así podríamos ser parte del gran descubrimiento del Siglo. Necesitaban no sólo de mi experiencia de observador para lograr un avance en la clonación humana; sino también de mi cuerpo para experimentar. Ahora, soy un ser híbrido; no me siento una abeerración porque voy en busca de la Arcadia que aunque lejana, me espera.

*****

* Mención Especial en Certamen Letras Argentinas de Hoy 2005, cuento “Hacia la Arcadia”. Publicación en Antología II Letras Argentinas de Hoy 2005, Buenos Aires: Editorial De Los Cuatro Vientos (ISBN 987-564-356-4)

* Pertenece al libro Ficciones detrás del espejo, Primer Lugar en Premio Fondo Editorial Manuel Concha, Ilustre Municipalidad de La Serena (75 páginas, 500 ejemplares, R.P.I. 206.449, ISBN 978-956-9148-01-9)


Lilia Hernández Vergara (Santiago, 1971) Licenciada en Educación y Profesora de Castellano en Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

Publicaciones:

  • (2008) La Carta Póstuma. Ensayo sobre las voces chilenas del suicidio, Buenos Aires: Editorial Dunken, Distinción de Sociedad Argentina de Escritores de San Juan.
  • (2011) Ficciones detrás del espejo, Primer Lugar en Premio Fondo Editorial Manuel Concha, I. Municipalidad de La Serena.
  • (2012) Kathartes. El cóndor que soñó con encontrarse a sí mismo. Santiago: Editorial Forja.
  • (2015) Tercer Lugar en 22° Premio Municipal de Literatura de San Bernardo, Género Cuento: “Identidad Relativa” (R.P.I. 253.055)

Colabora en Antologías, como:

  • Narrativa en el Café (2014, Coquimbo)
  • Plata de Luna (2011, Puerto San Julián)
  • V Encuentro Internacional comunitario de Escritores (2009, San Juan)
  • ParqueMapocho (2008, Santiago)
  • La Voz de la Palabra (2008, España)
  • Nueva Literatura Argentina 2006, Buenos Aires.
  • CD Inéditos 2005, Junín de Buenos Aires.
  • QVADERNS de POESÍA (2005, Barcelona).
  • Cómplices a Media Tinta (2000, Curicó)

Revistas Literarias, como:

  • La Mancha (2013, Quilicura)
  • Realidades y Ficciones N° 58 (2013, Argentina)
  • El Descensor (2013, México)
  • Avenida Los Escritores (2013, Vallenar)
  • Musaraña (2012, La Serena)
  • Almiar “Margen Cero” (2009, Madrid)
  • La Fuente (2008, Almería)
  • Umbrales (2004, Puerto San Julián)

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Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016

Editorial: "2016" por Pablo Concha

25 Ene

Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016. Editorial.

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Editorial: “2016”

Pablo Concha


Cuentos de ciencia ficción - ilustración de Le YadCada que inicia un año, comienzan nuevos propósitos e ideas y metas por alcanzar, es la tradición. Aquí en Cosmocápsula, nuestros propósitos para este 2016 siguen siendo iguales (a aparte de nuestro objetivo de llevar la revista a más lectores): encontrar y publicar la mejor ciencia ficción escrita en español. No es tarea fácil, hay que sortear y leer muchas cosas de diversa calidad (y hasta de diversos géneros) para encontrar lo verdaderamente bueno. El tiempo nunca es suficiente, las obligaciones de la vida diaria siempre se interponen. Sin embargo, siempre los tenemos a ustedes, nuestros queridos lectores, en mente y sacamos tiempo de donde no hay o le robamos algo a nuestros trabajos para tener cada número listo. El amor y la admiración por las buenas historias nunca desaparecerá de nuestros corazones, el hambre por leer buena ciencia ficción nunca desparecerá de los vuestros. Esperamos que éste –nuestro más reciente esfuerzo–, sea de su absoluta satisfacción.

Hasta la próxima.

Pablo Concha

 


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Revista Cosmocápsula número 16. Enero – Marzo 2016

"Metanoia" de Dioni Arroyo Merino, nuevo libro de ciencia ficción distópica

15 Ene

Éride ediciones publica un nuevo libro de ciencia ficción distópica del escritor español Dioni Arroyo Merino.

SINOPSIS

ciencia ficcion metanoiaEstá ambientada en un futuro incierto en una ciudad del norte de la península, aproximadamente dentro de quince años. Narra las aventuras de un joven funcionario de prisiones que trabaja en una cárcel subterránea, y lleva una vida anodina. La sociedad de su tiempo subsiste inmersa en la “peor de las crisis”, y se insiste en que lo peor de las crisis, no es que sean profundas o radicales, sino que se prolonguen en el tiempo.

La ambientación tiene mucho que ver con las tendencias sociales del mundo actual, y sirve para recrear un escenario ficticio basado en el que conocemos hoy en día.

A partir de aquí, la historia da un giro imprevisible. El protagonista conoce a una mujer de la que se enamora, y surge un romance. Pero la joven trae un mensaje oculto, algo que él debe hacer para provocar cambios en su vida y en su mundo. El protagonista, que llevaba una vida rutinaria, se ve obligado a actuar como un héroe, no solo para anticipar cambios, sino también para salvar su propia vida.

La idea que subyace en el libro es la Metanoia, literalmente, el cambio de mente, la transformación de las personas. La novela adquiere velocidad en el transcurso de las aventuras que se mezclan con la lucha por la supervivencia, viajes en el tiempo y una mirada humana a un futuro que deseamos cambiar:” el mejor de los futuros posibles”, insisten los protagonistas de esta historia. También hay reflexiones personales, pequeños retazos de espiritualidad y algo de filosofía, pero sobre todo, mucha acción y aventuras.

El libro se enmarca en la larga tradición de distopías de ciencia ficción, al estilo de “1984”, “Un Mundo Feliz” o “El Cuento de la Criada”. Se ha alzado con el Premio Éride 2013, y se presentó en el GIBUNCO del 2014, festival internacional de literatura de Gibraltar, organizado por la Universidad de Oxford, así como en el Cificon de A Coruña del 2015, en el Celsius 232 del 2015 y en el CyLcon del mismo año.

http://erideediciones.es/metanoia/

http://www.amazon.es/Metanoia-Dioni-Arroyo-Merinoebook/dp/B00DP43FBE